Durante el siglo XIX, los gobiernos de los países recién independizados se vieron influidos por las fuerzas militares, la sucesión dinástica en el mando, las técnicas de gobierno no delimitadas, los golpes de Estado, el exilio de los ciudadanos opositores y el constante fracaso de las constituciones.
Ademas no existía una conciencia colectiva de nacionalidad ni un sentimiento definido de amor hacia la patria. Durante el periodo independentista, la lucha había sido contra España y, por tanto, cada grupo sentía arraigo hacia su pueblo o región. De ahí que era necesario construir la nacionalidad dentro de los limites territoriales. Por otra parte, las naciones se habían empobrecido debido a que la guerra había destruido vidas y campos.
En el momento de tomar las riendas de los nuevos estados americanos, el elemento criollo no estaba preparado para dirigir el país. Las guerras de Independencia fueron encabezadas por hombres dedicados a la carrera militar, que dominaban las técnicas de mando, pero que desconocían todo lo concerniente a la administración publica.
Como consecuencia de sus victorias militares, conquistaron a las masas populares, y fueron convirtiéndose en caudillo del pueblo, como Simón Bolívar y José de San Martín. Pero otros fueron dictadores que impusieron su voluntad para mantenerse en el poder: Rafael Carrera; en Guatemala; José Antonio Paez; en Venezuela; Antonio López de Santa Ana; en México; Juan Manuel de Rosas; en Argentina; Gaspar Rodríguez de Francia; en Paraguay, y Diego Portales en Chile.
Las luchas personalistas de caudillos generaron una prolongada época de inestabilidad política. Algunos gobiernos representaron momentos de serio retroceso, en otros países como México, Colombia, Venezuela y Chile surgen movimientos tendientes a modernizar la economía y el poder político. Las transformaciones que llevan a cabo estos movimientos significaron el inicio del desarrollo democrático burgués.
En Centroamérica a a finales del siglo XIX cuando, para impulsar el desarrollo cafetalero se llevaron a cabo las revoluciones liberales, que dejaron a las comunidades indígenas sin tierras y obligadas a trabajar en las cosechas de café y en construcción de caminos.
en 1929 se inicia la gran depresión en Estados Unidos, las naciones de América Latina estrechamente vinculadas al capital norteamericano también sufrieron los efectos. Una sucesión de golpes de Estado se dieron entre 1930 y 1933, surgen los llamados «gobiernos fuertes» en Chile, Brasil y Argentina.
Luego de la Segunda Guerra Mundial, se inicia una nueva valorización de la nación y se busca la ampliación del Estado. se busca la integración económica y social dentro de la nación, se impulsa un proceso de industrialización, se nacionalizan empresas y se limitan las migraciones.