El uso del termino se expandio rapidamente, y fue aceptado por los recien independizados territorios latinoamericanos, pues represento el reconocimiento de una America distinta de España, Europa y los Estados Unidos de America.
Por diversas motivaciones e intereses, España no acepto la utilizacion del concepto y prefirio continuar utilizando los terminos Hispanoamerica e Iberoamerica para referirse a lo que hoy denominamos America Latina.
Sin embargo para los latinoamericanos, el concepto a servido, hasta nuestros dias, como elemento aglutinador, es decir, como elemento que ha dado unidad e identidad a un pueblo.
Desde 1836 hasta el presente, el alcance de este termino se ha ido ampliando, y alude a una realidad mucho mas abracadora que la diferencia entre America del Norte y America del Sur.