Durante la prehistoria se dieron las primeras formas de arte o de expresión subjetiva de la humanidad, por lo general consistentes en pinturas rupestres sobre paredes de cuevas, empleando distintas sustancias como pintura: sangre, grasa animal y ciertos pigmentos. En su mayoría este arte primitivo consiste en formas de manos, manchas o dibujos de animales en escenas de cacería.
Posteriormente en la prehistoria se daría pie a la escultura: en piedra inicialmente, pero luego en otros materiales más nobles, como los metales. Objetos ceremoniales y religiosos, como efigies, eran comunes en la época.
Al mismo tiempo, los primeros relatos orales se estarían componiendo y transmitiendo de generación en generación, probablemente con contenidos míticos o religiosos.
Aprovechamiento de las pieles. De los animales que se cazaban se aprovechaba todo: la carne, los huesos para hacer instrumentos (agujas, arpones, objetos de adorno,…) el tuétano de los huesos como grasa, los tendones y las pieles.
Las pieles se limpiaban y se curtían antes de utilizarlas para elaborar distintos objetos: vestidos, calzado, bolsas para transportar objetos, …
¿En qué Creían?
Parece ser que sus primeras creencias estuvieron relacionadas con el culto a las fuerzas de la naturaleza (el sol, la lluvia, el rayo,…) y a la fertilidad.
Control y obtención de fuego.
Al principio aprendieron a controlar el fuego y mantenerlo encendido, alimentándolo con madera. Después fueron capaces de producirlo a voluntad.
Éste fue un avance de gran importancia, puesto que mejoró considerablemente la vida: el fuego proporcionaba calor y luz por las noches, permitía cocinar los alimentos y servía para ahuyentar a las fieras.
Eran conscientes de que su supervivencia dependía tanto de la fertilidad de los animales de los que se alimentaban como de las mujeres de la tribu.