- Confianza
Generar confianza en los más pequeños no es tarea sencilla, pues es un valor que fácil se desvanece si se traiciona, falta a la palabra, se olvida, se generan dudas o bien se genera distanciamientos que para el adulto pueden no significar nada pero para el niño resulta el mundo entero. La confianza es frágil y debe construirse con cuidado y a lo largo de toda la vida.
- Amor
El amor y los gestos de cariño entre miembros de la familia son una forma de comunicación sumamente valiosa en todo hogar. Este sentimiento es algo que se siente, pero que también se cultiva. Por eso, los padres deben acostumbrar a los pequeños a tener una relación cercana, afectuosa y abierta dentro del hogar. El amor no son las cosas materiales, si no un sentimiento que se cultiva poco a poco, día a día. También es importante enseñarles a los niños el amor y la confianza en uno mismo.
- Respeto
El respeto tiene su base en la idea de que todos tenemos un límite, el cual jamás debe ser transgredido por los demás. Es correcto eso de que “cada uno es como es”, siempre y cuando la acción de unos no dañe o perjudique a los otros.
- Honestidad
Es muy normal que cuando los niños son muy pequeños mientan o engañen, muchas veces con la intención de realizar una broma o jugar y otras veces por temor a ser reprendidos por sus adultos, pero mentir o engañar no siempre está bien y hay que explicar esto desde niños.
- Propósito
El propósito como objetivo ha de ser enseñado y valorado desde muy pequeños. Darle un sentido a la vida, encontrar aquello que los apasiona en todas las etapas de su crecimiento, motivarlos a más, comprender que hay que ir en busca de aquello que se desea a pesar de que en el camino se pueda fallar una y otra vez, todos estas experiencias encierran el propósito en la vida.