Al realizar un estudio de la historia de la humanidad se plantea la interrogante: ¿Trataremos de los pueblos, de las naciones de la sociedades o de las civilizaciones? Cada uno de estos conceptos lleva consigo una perspectiva historica distinta y, por ello es preciso elegir una de ellas como eje conductor.
El estudio historico no trabaja sobre un conjunto de datos definitivamente fosilizado, sino que, en cada paso, es posible utilizar nuevos datos, aportados por recientes investigaciones.
Sea cual sea el metodo utilizado, todo estudio historico ha de ser coherente y unitario: debe ser riguroso en la descripcion de lo que sucede y debe expresar los criterios conforme a los cuales se clasifican e interpretan los hechos.