Luego del descubrimiento de América se transportaron a Europa grandes cantidades de oro y plata.
Inglaterra y Francia carecían de minas de oro y España las tenía a través de sus colonias, por eso tanto ingleses como franceses buscaron la manera de atraer el capital español y esto lo lograron fomentando la industria interna.
De manera que fuera posible proporcionar, a cambio de los metales preciosos, productos manufacturados, y es así como apareció lo que conocemos como revolución industrial, que es otra fase del capitalismo.
La revolución industrial principia en la segunda mitad del siglo XVIII, continúa en el siglo XIX y se extiende hasta parte del presente siglo.
Comienza en Inglaterra (1760 a 1850), sigue en Francia, Alemania, Estados Unidos de América, y se va extendiendo a otros países.
La revolución industrial es un fenómeno complejo y es la transformación de una economía eminentemente agrícola y comercial en una economía emninentemente indutrial.
Coincide con un enorme crecimiento de la población, con el aprovechamiento de los inventos técnicos que se suceden con suma rapidéz, con la modificación de las condiciones sociales de producción y organización del trabajo. La producción y organización del trabajo.
La máquina de vapor fue la base sobre la que se asentó todo el desarrollo que propició la Revolución Industrial.
El hierro y el carbón mineral fueron fundamentales para permitir el desarrollo y la generalización de las innovaciones que tuvieron lugar en esta etapa.
Algunos inventos importantes que trajo consigo la Revolución Industrial fueron la máquina de hilar (1767), la máquina de vapor (1769), el barco de vapor (1787) y el ferrocarril (1814).
La Revolución Industrial, tuvo importantes consecuencias: la mecanización del trabajo y el surgimiento de grandes fábricas, cambios en la estructura económica y social, y el éxodo masivo de habitantes de las áreas rurales hacia las ciudades, con el consecuente crecimiento y precarización de las condiciones de vida en estas últimas.
El impulso del carbón mineral como principal fuente de energía, provocó tanto desde sus inicios como hasta el día de hoy un importante impacto ambiental.